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Accidentes de Tráfico
 

¿Quién es el responsable?, ¿qué seguro paga qué?

Cada año se producen en España unos 100.000 accidentes de tráfico. La colisión entre vehículos es la causa de más de la mitad de ellos. En el caso de que usted se viera directamente implicado en un accidente, ¿sabría cómo actuar?

 Si se da un golpe con otro coche, lo primero que tiene que hacer es atender a las personas lesionadas y evitar otros accidentes. Si el siniestro ha sido grave, la situación se pone fea (pérdida de nervios, malos gestos, etc.) o son más de dos los vehículos implicados, no dude en llamar a los agentes de tráfico para que levanten un atestado: tienen obligación de hacerlo tanto en carretera como en ciudad. Inmediatamente después, hay que dar y tomar los datos del seguro de los implicados en el accidente. Las compañías de seguros empezarán a trabajar para declarar quién es el culpable, valorar los daños e intentar solucionar el problema cuanto antes. Usted, como asegurado, tiene que proceder según un protocolo. Para empezar, no se olvide de llamar al teléfono de asistencia en viaje que indique su póliza (también en caso de avería): cualquier gasto en el que incurra sin consultarles previamente puede terminar pagándolo usted, incluso aunque ese gasto estuviera cubierto en su contrato.

La Declaración Amistosa de Accidentes no siempre es recomendable

En los accidentes en que están implicados dos vehículos (no más) y sólo se producen daños materiales, es posible utilizar la Declaración Amistosa de Accidente (DAA). Este formulario, que entrega la aseguradora junto con la póliza, facilita la toma de datos del contrario y ayuda a determinar la responsabilidad de cada conductor. A las aseguradoras les evita muchos trámites, pero al conductor no siempre le beneficia: según cómo rellene la casilla referida a las circunstancias del accidente, pueden declararle culpable sin serlo realmente. Hablamos de ello en nuestra web www.ocu.org > Canal economía > Seguros y responsabilidad > Informes: Cómo se determina el culpable de un accidente de tráfico.

Si no tiene claro el modo en que se ha producido el choque, no rellene la DAA; ahora bien, puede servirle de guía para saber qué datos tomar del contrario y, una vez en su casa, elaborar un parte normal. Dispone de 7 días para comunicar el siniestro a la aseguradora y puede aportar cualquier medio de prueba: atestado, testigos, etc. A continuación, las compañías implicadas designarán qué conductor es el responsable.

Cuando uno mismo es el culpable

En virtud de los convenios entre aseguradoras, la compañía del contrario reparará los daños en el automóvil de aquél y luego se cobrará de la suya una cantidad estipulada de antemano, que equivale al coste medio estimado de un siniestro. Su aseguradora anotará este siniestro y lo tendrá en cuenta para la próxima renovación si el sistema bonus-malus establece penalizaciones; puede que también quieran rescindir el contrato, en ese mismo momento o al vencimiento.

Si usted no tiene contratada la garantía de daños propios del seguro a todo riesgo, los daños de su vehículo tendrá que pagarlos de su bolsillo.

En caso de que no esté de acuerdo con que le hayan asignado la responsabilidad del siniestro, tendrá que reclamar (vea, al final del artículo, el apartado Para reclamar: defensa jurídica).

 Cuando el culpable es el otro

El perito (o un mecánico si ha llevado a reparar el automóvil a un taller concertado) enviará el dictamen a la aseguradora (pida una copia): si la compañía acepta la reparación y, además, el taller está de acuerdo y no está saturado de trabajo, el asunto podrá resolverse con relativa rapidez. Sin embargo, cualquier complicación puede demorar la reparación; a veces las aseguradoras echan la culpa del retraso a la compañía del contrario para ocultar sus propias deficiencias en la gestión del siniestro...

En caso de que necesite un coche de sustitución, será muy difícil que consiga uno a no ser que su póliza prevea esta posibilidad (Allianz y Azul de Pelayo). Si alquila uno, podrá reclamar los gastos al culpable, aunque normalmente se exige acreditar la apremiante necesidad (por ejemplo, es una herramienta de trabajo o no tiene transporte público alternativo).

Para determinar si la reparación es o no viable, algunas aseguradoras aplican como límite el "valor venal", que es el importe por el que un concesionario compraría el coche antes del siniestro. La fijación del valor venal es una de las principales fuentes de controversia entre asegurado y aseguradora, ya que, con ese importe es prácticamente imposible comprar un coche de las mismas características y condiciones del siniestrado: los tribunales suelen aumentar la cantidad en un 20 o 30%. Debe saber que usted tiene derecho a que arreglen el coche salvo que la indemnización suponga un enriquecimiento injusto (por ejemplo, en el caso de que su automóvil fuera viejo y con el importe de la reparación pudiera comprar con creces un vehículo similar).

Si finalmente el coche es declarado "siniestro total", es decir, no compensa repararlo, el importe de la indemnización llevará descontada la parte que pueda conseguir en el desguace según la valoración de la aseguradora. Le recomendamos que haga usted mismo la gestión con varias empresas de desguace: conseguirá un precio más elevado por los restos de su vehículo y es posible que también se encarguen de darlo de baja.

No olvide pedir a la aseguradora que le conserve la parte de la prima no consumida (proporcional a la parte de la anualidad que reste) por si decide asegurar el próximo coche en la misma aseguradora.

Pudiera ocurrir que en el coche llevara objetos valiosos que resultan dañados, por ejemplo, las gafas de repuesto en la guantera o unas bicis que transportaba en el maletero, en cuyo caso tendría que reclamar directamente a la aseguradora del responsable mostrando alguna prueba (si puede, haga fotos e indique que se anoten los daños en el atestado): la garantía de defensa jurídica facilita esta tarea.

En el extranjero, no olvide la asistencia en viaje

Para circular por los países de la UE, además de Croacia, Islandia, Noruega y Suiza, basta con el seguro obligatorio a terceros del coche. Por otros países con los que existe otro convenio, como es el caso de Andorra y Marruecos, deberá llevar la Carta verde, que acredita que su aseguradora le cubre según el seguro obligatorio del país que visita: pídala a su compañía.

Si tiene un percance en el extranjero, actúe igual que en casa: identifíquese, dé los datos de su seguro y tome nota de los datos del contrario. En la UE puede utilizar la Declaración Amistosa de Accidente (las frases tienen la misma disposición en todos los partes independientemente del idioma en que estén escritos). Ante cualquier problema, no dude en llamar a las autoridades del país donde se encuentre.

En caso de que el siniestro impida que su vehículo siga circulando o haya pasajeros lesionados, utilice el seguro de asistencia en viaje, que suele tener cobertura para toda Europa, o al menos en la UE y en otros países del Mediterráneo. Llame al teléfono de asistencia (a cobro revertido o gratuito) donde le asistirán e informarán de los trámites que debe seguir: por ejemplo, entrega a la compañía del parte de siniestro y comunicación (quizás lo haga la propia aseguradora) a la oficina nacional del país del accidente que se encargará de la tramitación del siniestro. En España esta oficina se llama Ofesauto (tel. 914 460 300).

Dentro de la asistencia en viaje, muchas compañías tienen alguna asistencia jurídica, sobre todo para solucionar las responsabilidades penales que le puedan exigir.

Si es usted el responsable del accidente, la garantía de daños propios entrará en juego siempre que en la póliza esté prevista la extensión al extranjero.

Cuando el accidente tiene lugar en España pero lo ha provocado un coche extranjero, si usted no tiene seguro a todo riesgo, puede tener problemas: consulte nuestro artículo breve Accidente con un vehículo extranjero en DyD nº 89 (julio 2005).

Indemnizaciones por lesiones

Cuando en el accidente hay heridos o fallecidos, es necesario llamar a los agentes de tráfico para que levanten un atestado.

El seguro obligatorio del conductor responsable del accidente se hará cargo de los gastos de todas las víctimas (ocupantes de los vehículos involucrados, peatones, ciclistas...), salvo los del propio conductor. Las víctimas tendrán cubiertos los gastos de los traslados, asistencia sanitaria, sepelio, indemnizaciones por lesiones, etc.; al conductor responsable le atenderá el sistema público de salud y, si dispone de un seguro de fallecimiento e invalidez, podrá entrar en juego.

La aseguradora del conductor responsable hará una oferta de indemnización a las víctimas. Existe un sistema de valoración de las indemnizaciones, que se fija por ley: este sistema aplica un baremo diferente según el grado de incapacidad de la víctima, su situación familiar, su salario, etc. La utilización del baremo no es fácil, y por ello no es raro que surjan problemas en la valoración de las indemnizaciones.

La indemnización conforme al baremo está exenta de tributos; en el improbable caso de que fuera superior, el exceso estaría exento si proviene de una conciliación o transacción judicial.

Estas indemnizaciones y otras que procedan de otros seguros, como los de accidentes (en DyD no los recomendamos: es preferible un buen seguro de fallecimiento e invalidez que cubra todos los casos, no sólo accidentes), son compatibles con las pensiones de la Seguridad Social por incapacidad temporal, permanente, viudedad, orfandad, etc. Las indemnizaciones procedentes de los otros seguros, como el de accidentes, también están exentas de tributación hasta la cuantía que fije el baremo, mientras que las que perciba como heredero tributarán en el Impuesto de Sucesiones.

Peatón accidentado

Un peatón que cruza inesperadamente por un lugar indebido puede provocar un accidente porque el conductor del coche intenta esquivarlo. Lo mismo puede ocurrir con un patinador que salta a la calzada o un ciclista que hace una maniobra imprudente. En estos casos será el seguro de responsabilidad civil familiar o privada, o incluida en el seguro del hogar, del peatón quien responda de los daños (al decir "peatón" nos referimos también al patinador y al ciclista). Si no tiene el seguro, tendrá que pagar los daños de su bolsillo. En ocasiones, el seguro del automóvil también cubre al peatón causante del accidente dentro de la garantía de responsabilidad civil voluntaria o complementaria: habría que consultar la póliza.

Que el vehículo sea el responsable es lo más frecuente. En ese caso, el peatón deberá reclamar al conductor los daños que le ha causado: esta tarea será más fácil si cuenta con un seguro de protección o defensa jurídica que incluya la garantía de "reclamación de daños" (vea el apartado Para reclamar: defensa jurídica).

¿Qué ocurre cuando el conductor no tiene seguro, se da a la fuga o es un coche robado? En esos casos es el Consorcio de Compensación de Seguros quien responde. Las indemnizaciones que concede se valoran según el baremo y están limitadas por el seguro obligatorio: hasta 350.000 euros por los daños físicos y 100.000 euros por los daños materiales de la víctima; si el vehículo es desconocido, se produce un grave problema, pues sólo cubre los daños personales. En el seguro de responsabilidad civil privado el límite suele estar ampliado hasta 50 millones de euros, y en los seguros más antiguos no hay límite; no obstante, es muy difícil superar lo que marca el seguro obligatorio.

 Para reclamar: Defensa jurídica

¿Tiene usted que reclamar al dueño de un inmueble porque se ha derrumbado la pared del edifico justo encima de su coche allí aparcado y ha sufrido daños? La reclamación de daños cubre los gastos derivados de la reclamación del propio asegurado por los daños sufridos.

¿Ha tenido un accidente con otro vehículo y no está de acuerdo en que le asignen a usted la responsabilidad? La cobertura de defensa jurídica cubre todos aquellos gastos derivados de la defensa del asegurado en los tribunales.

Ambas garantías suelen estar incluidas, aunque adaptadas a su ámbito, en los seguros de autos, de hogar y de responsabilidad civil familiar o privada. Si ve que la solución amistosa se retrasa, puede poner una denuncia contra el contrario antes de que pasen 6 meses desde el accidente; si finalmente no hiciera falta, puede retirarse la denuncia. Por otra parte, en previsión de los problemas que pudiera tener con su aseguradora (porque, por ejemplo, no estuviera de acuerdo con la indemnización que le ofrece), es conveniente que pueda usted elegir libremente a su abogado, para lo cual necesitará tener un límite de gastos suficiente: 3.000 euros es un mínimo razonable.

Si hay lesiones, el choque es múltiple o se presentan problemas, pida un atestado.

 Nuestros consejos

Utilizar el teléfono móvil mientras se conduce es un peligro mortal. Sin embargo, llevarlo (apagado) en el bolsillo de la chaqueta o en el bolso nos puede brindar una ayuda inestimable en caso de sufrir un accidente. Lleve anotados los teléfonos de primera necesidad, entre otros: Urgencias y Atestados, 112; Dirección General de Tráfico, 900 123 505; y, evidentemente, su póliza de asistencia en viaje. Por cierto, con los teléfonos móviles de última generación puede incluso hacer fotos para añadir al parte que presente a su compañía de seguros.

Aunque no lo utilice para dar el parte, el formulario de la Declaración Amistosa de Accidente le servirá de guía para tomar los datos de los conductores involucrados en el accidente. No está de más llevar un bolígrafo en la guantera del coche.

Y no olvide los elementos de seguridad vial obligatorios: chaleco y triángulos. Una linterna puede servir también de gran ayuda.

 

Revista Dinero y derechos nº 92 enero 2006

OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) Julio 2006

   
Fecha:   19/07/2006 Autor:  Revista Dinero y derechos nº 92, enero 2006
   
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